Aproximadamente el 50% de los tumores primarios del cerebro son neoplasias de la glia y mas de ¾ partes de estos son astrocitomas. Los astrocitomas pueden ser estudiados según su clasificación o su grado.

Constituyen el 30% de los tumores supratentoriales en los niños usualmente en todos los grupos pediátricos, pero se ha visto un pico de incidencia entre los 7-8 años.

Los signos y síntomas están en relación a la localización del tumor. Las convulsiones, déficit  neurológicos focales y síntomas de aumento de la presión intracraneal ( cefalea, vómitos, sensibilidad alterada ). Las convulsiones son más frecuentes cuando el tumor se localiza en le lóbulo frontal o en la corteza temporal.

 

La graduación de los tumores es importante para su pronostico y tratamiento. Algunos astrocitomas como los pilocíticos son más frecuentes en niños y adultos jóvenes, mientras que otros como el GBM son típicos de pacientes de mayor edad. La mayoría de astrocitomas pilocíticos se localizan alrededor del tercer y cuarto ventrículo, mientras que los astrocitomas anaplásicos y GBM son de predominio hemisférico y solo raras veces se observan en la fosa posterior.

 

Además de la localización difusa específica los astrocitomas pueden ser difusos o focales. La mayoría de los hemisféricos son tumores difusos no encapsulados, derivados de los astrositos fibrilares, situados predominantemente en la sustancia blanca.

Los astrocitomas focales se encuentran a menudo en áreas específicas como el cerebelo, hipotálamo, quiasma óptico y junto al agujero de Monroe.

 

Los astrocitomas hemisféricos son similares a los cerebelosos, pueden se sólidos, sólidos con un centro necrótico o quísticos con un nódulo mural. Pueden tener un grado histológico bajo aunque el GBM que ocurre en niños es de mejor pronostico que el que ocurre en adultos.

 

Los astrocitomas pilocíticos juveniles ( APJ ) son poco frecuente en los hemisferios que en el cerebelo y por esto el pronostico de los astrocitomas supratentoriales es de cierta manera peor. No hay una localización característica aunque tienden a ocurrir  en la región profunda de los hemisferios, frecuentemente afectando la sustancia profunda de los hemisferios envolviendo los ganglios basales o el tálamo, y puede afectar mas de un lóbulo del cerebro. Usualmente son muy grandes al momento de presentación.

 

Los astrocitomas pediátricos incluso cuando son de bajo grado histológico, pueden ser multicéntricos esto es resultado de su extensión subaracnoidea o intraventricular. La multicentricidad es más común cuando el tumor primario se localiza en el hipotálamo.

 

Estudios:

 

TAC: la porción sólida del tumor puede ser iso o hipodensa antes del contraste intravenoso y luego del contraste puede realzar completa, parcialmente o no realzar. El tumor puede ser completamente sólido , sólido con un área de necrosis central o parcialmente quístico con un componente que realza.

Si los quistes son grandes es difícil de determinar si la lesión en intraparenquimatosa o extraparenquimatosa.

La presencia de un nódulo mural que realza hace el diagnóstico de un astrocitoma quístico. No es posible diferenciar un astrocitoma cerebelar benigno de uno maligno radiológicamente. En general los tumores malignos tienden a ser grandes y a ocurrir en niños pero esta diferencia no es de alguna ayuda diagnóstica.

 

RMN: los astrocitomas aparecen cono masas largas y mediales localizadas en los hemisferios que tienen valores de relajación en T1 y T2 largos comparados con el cerebro normal.

Aunque la mayoría de veces se ve en los hemisferios pero también puede verse en el centrum ovale o en la corteza. Los astrocitomas de bajo grado son homogéneos, libre de hemorragia, bien circunscrito y asociados con un edema moderado rodeándolo. Estas características no son absolutas sin embargo los de bajo grado pueden tener características de alto grado y viceversa.

 

Astrocitoma pilocítico (Grado I):

Es un subtipo de astrocitoma circunscrito, morfológicamente y biológicamente distinto. La edad de presentación, la localización y el pronóstico del astrocitoma pilocítico son todos ellos significativamente diferentes a los correspondientes astrocitomas fibrilares difusamente infiltrativos.

Tienen un aspecto macroscópico que varia con su localización. Los cerebelosos son masas bien circunscritas que muestran típicamente un gran quiste con un pequeño nódulo mural. Los astrocitomas pilocíticos opticoquiasmohipotalámicos son tumores lobulados, microscópicamente bien delimitados y microscópicamente infiltrantes del suelo o las paredes del tercer ventrículo.

Los AP son tumores típicos de niños y adultos jóvenes. La mayoría se vuelven sintomáticos durante las dos primeras décadas de vida y tienen una incidencia máxima a los 10 años. Los AP de los hemisferios cerebrales se presentan una década más tarde.

Su tasa de sobrevivencia postoperatoria es de 86-100% en 5 años, 83% a los 10 y de 70 % a los 20 años.

Cerca de un tercio de los AP puede ser clínicamente agresivo. Sin embargo, una transformación francamente maligna es infrecuente y una diseminación leptomeníngea lo es aún más.

Los astrocitomas pilocíticos se localizan de forma característica alrededor del ercer y cuerto ventrículo, casi la mitad se encuentran en el quiasma óptico y el hipotálamo y cerca de un tercio se localiza en el vermis o hemisferios cerebelosos.

 

Diagnóstico diferencial:

Supraselar: Fosa posterior:
  1. Craneofaringeoma
  2. Germinoma
  3. Metastasis
  4. Adenoma hipofisiario
  1. Meduloblastoma
  2. Ependimoma
  3. Hemangioblastoma

La clasificación en grados de la OMS para los tumores del SNC establece una escala para determinar la malignidad según las características histológicas del tumor. Los grados histológicos son los siguientes:

  • El grado I de la OMS incluye lesiones de bajo potencial proliferativo, naturaleza frecuentemente discreta y posibilidad de curación al cabo de la resección quirúrgica sola.
  • El grado II de la OMS incluye lesiones que por lo general son infiltradoras y de baja utilidad mitótica pero que recurren. Algunos tipos de tumores tienden a avanzar a grados más altos de malignidad.
  • El grado III de la OMS incluye lesiones de malignidad histológica probada en general en forma de actividad mitótica, capacidad de infiltración claramente expresada y anaplasia.
  • El grado IV de la OMS incluye lesiones que presentan actividad mitótica propensas a la necrosis y, en general, asociadas con evolución prequirúrgica y posquirúrgica rápida de la enfermedad.

 

  1. Barkovich, James. Pediatric Neuroimaging. Third Edition. Ediotorial Lippincott-Williams & Wilkins. USA. 2000. pag: 488-490.
  2. Osborn, Anne. Neurorradiologia diagnóstica. Editorial Harcourt Brace, Madrid. 1998. pag: 529-32, 552-6.
  3. Romero, Francisco. Neuroimagen Clínica. Editorial Arán. Madrid, España. 1999. pag: 353-4.
  4. Willing, Steven. Atlas of neuroradiology. Editorial W.B Saunders company. Philadelphia, USA. 1995. pag 187.

 

 

 

Astrocitomas

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