DEFINICIÓN

Cuerpo extraño dejado accidentalmente en el abdomen durante una intervención quirúrgica y sin efecto terapéutico: gasas, compresas de distinta variedad y tamaño, tubo de drenaje o aspiración, instrumentos, etc. Quedan excluidos todos aquellos elementos que se hallan en el organismo cumpliendo un propósito terapéutico o estético tales como prótesis, suturas metálicas, parches mallas, otros.

Los elementos que llamaremos comúnmente oblitos quirúrgicos son los utilizados en la operación y que fueron olvidados para el caso, en la cavidad abdominal. Percance molesto y desagradable para el cirujano e inexplicable para los neófitos.

FISIOPATOLOGÍA

En general se enquistan con la participación de órganos vecinos, en especial el epiplón mayor o migran, dentro de la misma cavidad abdominal, apareciendo muchas veces distantes del sitio de la intervención.

Con alguna frecuencia son aspirados por la presión negativa subdiafragmática y aparecen en el espacio subfrénico.

El enquistamiento muchas veces no es definitivo ya que tras esa evolución suceden varias alternativas como por ejemplo la formación de un absceso.

La migración de los oblitos abdominales puede ocurrir hacia la luz visceral siguiendo por el intestino hasta ser eliminado; es el caso de compresas defecadas, incluso años después de la operación. También ocurre la migración de oblitos con perforación de la pared vesical desde la cavidad abdominal o el retroperitoneo.

SINTOMATOLOGÍA

La clínica de los cuerpos extraños es sumamente variada, lo que hace más complejo el diagnóstico, aún el presuntivo. Se les puede clasificar según su forma de presentación en:

  1. Cuadro inflamatorio agudo, se presenta entre el 3° y 7° día post-operatorio y se caracteriza por irritación peritoneal y una intensa hiperemia en la zona de contacto.
  2. Silenciosa o asintomática, que constituye un hallazgo o una eliminación espontánea sin sintomatología.
  3. Fistulosa interna o externa, comunicando en la primera al cuerpo extraño con una víscera hueca principalmente el intestino haciendo largos trayectos en algunas ocasiones por el interior de la víscera hasta su eliminación, o en el segundo, directamente al exterior a través de la piel.
  4. Forma obstructiva intestinal es una variedad bastante común y en el que la radiografía señala el cuadro de íleo.
  5. Forma tumoral palpable: que conduce por lo general a diagnósticos erróneos, no tiene signos definidos y se debe pensar en ella cada vez que medie el antecedente de una intervención quirúrgica abdominal y aparezca un tumor palpable dentro de un tiempo variable.
  6. Forma peritoneal que suele presentarse con un cuadro irritativo peritoneal y habitualmente con la presencia, evidenciada por la radiología de un derrame peritoneal significativo.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico es casi imposible de hacer si no se piensa en él. La sospecha de la existencia de un oblito debe estar siempre presente en la mente del cirujano.

La palpación del abdomen cerrado no proporciona mayor información sobre la etiología de la masa palpada. Pero la palpación una vez abierto el abdomen es muy característica, se aprecia una masa de consistencia blanda, anelástica y que deja la presión digital al comprimirla.

Radiología

Existe un primer período que correspondería a la falta de imagen que denote la existencia de un oblito, (silencio radiológico). El segundo período corresponde al absceso con una imagen en “panal de abeja” que se debe a la aposición de fibrina en pequeños grumos sobre al superficie de la gasa o de la compresa y que se manifiesta como una imagen radiológica de un presunto cuadriculado.

El tercer período es el correspondiente a la fístula, ya sea interna o externa imagen típica al examen radiológico producida por la impregnación de la gasa con líquido o aire, cuando ha sido suministrada con una mezcla radioopaca.

El cuarto período se caracteriza por la introducción en la luz intestinal y se le reconoce porque la gasa impregnada de bario da una imagen alargada, perpendicular e independiente de las válvulas conniventes.

Y en el quinto período ya ha evolucionado el albergue de la gasa, sea en la luz intestinal o eventualmente dentro de la cavidad abdominal y la misma que se encapsula presentando imágenes de calcificación.

Los aspectos radiológicos dependen fundamentalmente del lugar donde se ha alojado el cuerpo extraño, ya sea desde su iniciación o a través de una migración en el transcurso del tiempo. Pero, indudablemente fija una idea y con ello ya encierra valor a pesar que en muchos casos el cirujano se debe manejar, en el post-operatorio, con una duda ante cualquier signo o síntoma que no se halle relacionado estrictamente con la evolución y las características del acto quirúrgico.

El agregado de medio de contraste por vía oral es útil en los casos de fistulización hacia el intestino.

Existen otros recursos diagnósticos como la ecografía, laparoscopía o la tomografía computarizada que se deberán tener presentes en determinadas circunstancias.

EVOLUCIÓN

La evolución del oblito abdominal es variable tanto en su manifestación clínica como la evolución en el tiempo.

Hay enquistamientos prolongados y no es imposible que se halle en una reintervención abdominal, por diversa causa, un oblito perteneciente a una cirugía anterior. La fistulización con eliminación espontánea es un hecho feliz para el paciente y poco decoroso para el cirujano, pero se ha salvado una vida.

PRONÓSTICO

Está en relación, con la forma clínica, la evolución y la oportunidad diagnóstica. Sin embargo en la mayoría de los casos es bueno.

TRATAMIENTO

En general es quirúrgico. Hay oblitos (aguja, o trozos de material inerte), por su naturaleza, ubicación, tamaño, repercusión, pueden ser dejados en la cavidad abdominal bajo estricto control.

 

Cuerpo Extraño Quirúrgico Abdominal

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