Aunque las hernias internas corresponden a un 1%, estas constituyen 5.7% de todas las causas de obstrucción del intestino delgado, la cual si no recibe tratamiento tiene una mortalidad del 50% si hay estrangulación presente.

En las décadas pasadas su incidencia a aumentado debido a la realización de transplantes de hígado y cirugía de bypass gástrico

 

Definición

 

Hay dos tipos principales de hernias: externas e internas. Las hernias externas se refieren al prolapso de asas intestinales a través de un defecto de la pared abdominal del abdomen, mientras que las internas se definen como una protusión de las vísceras a través de una apertura normal o anormal peritoneal o mesentérica en el interior de la cavidad abdominal.

 

El orificio puede ser adquirido (posquirúrgico, traumático o un defecto inflamatorio) o ser congénito incluyendo aperturas normales (forámen de Winslow y aberturas anormales originándose de anomalías de la rotación interna y adherencias peritoneales).

Las hernias internas pueden clasificarse según su localización en: paraduodenales (53%), pericecales (13%), del forámen de Winslow (8%), intersigmoides (6%) y retroanastomóticas (5%), siendo la incidencia de hernias internas de 0.2-0.9%.

Las hernias no tienen predilección por sexo o por edad.

Con las nuevas cirugías realizadas con o la “Y” de Roux, el número de hernias internas transmesentéricas, transmesocólicas y retroanastomóticas ha ido incrementándose.

 

Hallazgos clínicos generales

 

Clínicamente las hernias internas pueden ser asintomáticas o causar leves molestias por dolor epigástrico vago o un cólico o dolor periumbilical intermitente. Otros síntomas que pueden existir náusea, vómitos (especialmente después de comidas copiosas) y obstrucción intestinal recurrente.

Los síntomas se relacionan a la duración y reducibilidad de la hernia y la presencia o ausencia de encarcelación o estrangulación. Estos síntomas pueden ser aliviados o aumentados por los cambios de posición del paciente.

 

Ya que las hernias se reducen espontáneamente, estas son mejor visualizadas cuando el paciente está sintomático.

 

 

Hernias paraduodenales:

 

En la literatura se mencionaba a estas como las más frecuentes siendo un 53% de las hernias internas. Estas tienen predilección por sexo siendo más frecuentes en hombres (3:1) y existen 2 tipos principales: derecha e izquierda siendo la primera más común.

 

HPI:

 

Tienen una incidencia de 40% de todas las hernias internas. Estas ocurren cuando el intestino se prolapsa a través de la fosa de Landzert, una apertura presente en 2% de la población.

Estas hernias pueden clasificarse de tipo congénito, del tipo de abertura normal. La fosa de Landzert se localiza por detrás de la porción ascendente y cuarta porción del duodeno y está formada por un levantamiento del pliegue del peritoneo por la vena mesentérica inferior y la arteria cólica izquierda.

 

Las asas intestinales delgadas prolapsan posteroinferiormente a través de la fosa hacia la tercera o cuarta porción duodenal hacia la porción izquierda del mesocolon transverso y descendente.

 

Clínicamente estos pacientes se presentan con dolor postprandial crónico, con síntomas que se refieren desde la infancia.

 

En estudios radiográficos con medios de contraste oral, estas hernias se presentan como masas circunscritas y encapsuladas de algunas asas intestinales (usualmente yeyunales) en el cuadrante superior izquierdo, lateralmente al duodeno ascendente.

Estas asas pueden tener un efecto de masa, deprimiendo el colon transverso distal e identando la pared posterior del estomago.

La dilatación moderada del duodeno a menudo es vista y el asa eferente a menudo muestra un cambio abrupto del calibre.

 

En TAC se observan hallazgos similares de asas intestinales encapsuladas tanto a nivel de la unión duodenoyeyunal entre el estómago y el páncreas hacia la izquierda del ligamento de Trietz; por detrás de la cola pancreática, desplazando la vena mesentérica inferior hacia la izquierda o entre el colon transverso y la glándula adrenal izquierda.

A menudo se observa la presencia de obstrucción intestinal delgada con dilatación de asas y niveles de liquido-fluido.

 

Hay un efecto de masa asociado con desplazamiento anterior de la pared posterior del estomago, la unión duodenoyeyunal inferomedialmente  y el colon transverso inferiormente.

 

Las anomalías de los vasos mesentéricos incluyendo alargamiento, estrechamiento y desplazamiento anterior del tronco mesentérico principal, especialmente la vena mesentérica inferior hacia la izquierda.

Si la vasculatura se visualiza normalmente, uno puede ver hallazgos adicionales de vasos ingurgitados agrupados a la entrada de la hernia, con las arterias yeyunales mostrando un cambio abrupto en su dirección.

 

La vena mesentérica inferior y la arteria ascendente cólica izquierda yacen anterior y medial al borde de la hernia paraduodenal izquierda.

Hernia paraduodenal derecha:

 

Tienen una incidencia de 13% y ocurren cuando el intestino se hernia a través de la fosa de Waldeyer (representando un defecto en la primera parte del mesenterio yeyunal), por detrás de la arteria mesentérica superior.

Hernias internas

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